Governance after COVID-19?

What would global, national and local governance look like once Covid-19 is under control?  A key emerging lesson from the current phase of the pandemic crisis is that the national state is still a relevant actor for these circumstances as the main epicenter of mediating the response against Covid-19.  While governance remains diffused, some form of a “coherent” state has led the response, with some interesting cleavages related to subnational governments.  A different issue altogether is the capacity of each national state to respond to a multi-dimensional crisis that does not discriminate borders or institutional structures, and whether this capacity will hold for the next phase.  A sort of paradox has emerged that raises questions about how governance systems will use authority/political power, capacity, and public policy to manage and mitigate the Covid-19 crisis.  What about multi-level governance?  A new pattern of governance models are beginning to emerge across countries based on the Covid-19 response.  These models seem still amorphous, combine some features of the classic governance models with the national state at the center, but at the same time have new emerging features, such as political power being used differently in different levels of government, new patterns of cooperation and competition within and across national boundaries, new capabilities that are much less state-centered, and civil society and citizens with different patterns of trust towards government. So, has the pandemic finally confirmed the crisis of current governance systems and is signaling the need for a “renewed” 21st-century governance we all have been waiting for?

¿La Gobernabilidad después de Covid-19?

¿Como será la gobernabilidad global, nacional y local después de que el Covid-19 este bajo control?  Una lección clave que emerge de la actual fase de la crisis pandémica es que el estado nacional sigue siendo un actor relevante para estas circunstancias y es el principal epicentro para mediar la respuesta en contra del Covid-19.  Si bien la gobernabilidad permanece propagada, alguna forma de estado “coherente” ha tomado el liderazgo de la respuesta, con algunos clivajes interesantes en relación con los gobiernos subnacionales.  Otro tema en sí mismo, es la capacidad de cada uno de los estados nacionales para responder a una crisis multi-dimensional, que no discrimina fronteras o estructuras institucionales, y si esta capacidad se podrá sostener. Una especie de paradoja ha surgido, que genera preguntas acerca de cómo los sistemas de gobernabilidad usarán la autoridad/poder político, su capacidad, y política pública para gestionar y mitigar la crisis del Covid-19.  Y, ¿qué de la gobernabilidad multi-nivel?  Un nuevo patrón de modelos de gobernabilidad está empezando a surgir en base a la respuesta al Covid-19.  Estos modelos están aún amorfos, combinan características de los modelos de gobernabilidad clásico con el estado nacional al centro, pero al mismo tiempo muestran nuevas características, tales como uso diferenciado del poder político en diferentes niveles de gobierno, nuevos patrones de cooperación y competencia al interior de los países, y entre países, nuevas capacidades que son menos dependientes del estado, y sociedad civil y ciudadanía con distintos patrones de confianza en sus gobiernos.  Entonces, ¿la pandemia finalmente ha confirmado la crisis de los sistemas de gobernabilidad actuales y está señalando la necesidad de una “renovada” gobernabilidad para el siglo XXI que todos hemos estado esperando?