The Hope for Democratic Governance and Human Rights: The Struggle Continues

War by states, city states and individuals are common features found in human history going back to 2700 BCE. War has been used to resolve political or territorial disputes or ideological differences. At the same time the horrible consequences of war, have been drivers to create, expand, and strengthen human rights and its protection.  While war recedes humanity and the social fabric and moves them backwards, human rights offer hope and move humanity and societies forward.   This one step forward, two steps back cycle has repeated throughout history.  Russia’s unprovoked invasion and war against Ukraine is the latest chapter.  It is marking an end of a cycle of relative peace and progress, and the start of another cycle that will shift the pendulum yet once again in favor of progress and against backwardness. The disturbing nature of aggression and the inability of old and weak institutions to adequately respond to unprovoked bellicosity, will lead to a needed discussion about reclaiming fundamental values and the role of democratic governance and human rights in the new human history chapter.  The Russian war against Ukraine will likely last longer than needed and cause irreparable damage.  But history remind us that the prerogative of a single individual with captured power and his evil willingness to use any means to get his way, including genocide and non-conventional weaponry, will not endure.  What does history teach us? Where should the new thinking take us to promote democratic governance and human rights in a more complex and unpredictable world? And who will lead the necessary changes in the new cycle?

La Esperanza de la Gobernabilidad Democrática y Derechos Humanos: La Lucha Continua

La guerra por estados, ciudades-estado e individuos son características comunes que se encuentran en la historia humana que se remonta al 2700 (antes de la era común). La guerra se ha utilizado para resolver disputas políticas o territoriales o diferencias ideológicas. Al mismo tiempo, las horribles consecuencias de las guerras, han sido motores para crear, expandir y fortalecer los derechos humanos y su protección. Mientras que las guerras hacen retroceder a la humanidad y el tejido social, los derechos humanos ofrecen esperanza y hacen avanzar a la humanidad y las sociedades. Este ciclo de un paso adelante, dos pasos atrás, se ha repetido a lo largo de la historia. La invasión no provocada de Rusia y la guerra contra Ucrania es el último capítulo. Está marcando el final de un ciclo de relativa paz y progreso, y el comienzo de otro ciclo que cambiará el péndulo una vez más a favor del progreso y en contra del atraso. La naturaleza perturbadora de la agresión y la incapacidad de las instituciones viejas y débiles para responder adecuadamente a la belicosidad no provocada conducirá a una discusión necesaria sobre la recuperación de los valores fundamentales y el papel de la gobernabilidad democrática y los derechos humanos en el nuevo capítulo de la historia humana. La guerra rusa contra Ucrania probablemente durará más de lo necesario y causará daños irreparables. Pero la historia nos recuerda que la prerrogativa de un solo individuo con el poder capturado y su diabólico deseo de usar cualquier medio para salirse con la suya, incluido el genocidio y las armas no convencionales, no perdurará. ¿Qué nos enseña la historia? ¿Adónde debería llevarnos el nuevo pensamiento para promover la gobernabilidad democrática y los derechos humanos en un mundo más complejo e impredecible?  ¿Y quién liderara el cambio en el nuevo ciclo?